Algunos versos, no debieron ser paridos...

10.10.2008

12.11.2007

Dulce


Hola amigos, aquí dejó estos versos (quizás un poco simples y "mamones") que escribí hace un tiempo a una personita muy linda y que poco a poco he ido conociendo.
Espero que les gusten.


"Y tendrás un jardín de camelias,
para que perfumen tus sueños.
Nadarás en los carruseles de
suaves brisas,
enarbolando al cielo
con tu dulzura de niña.

Serás la princesa y diosa,
de mis territorios conquistados.
...
...
...
No importa que todo esto sea un sueño.

Soy feliz con mirarte a los ojos,
y saber que estás viva."

10.24.2007

Enseñanza



ocaso tras ocaso
cada vez más solitario
abrazo tus poemas
llenos de mí
y creo que me abrazas
cual niña buscando refugio

y soy yo
el que llora
porque me enseñaste
el canto de la armonía
más tierna

No estás
cada verso
habla de ti
de meses mimados
tu aroma
noche tras noche
que me derrota.

10.08.2007

Vacío



Hoy me siento vacío
(pese a que una risa
emanó de mi alma)

Soy vértice
al que ninguna arista llega...
Soy estrella buscando galaxias.

Hoy no tengo nada en las manos
ni siquiera un puerto
para el desembarco de las palabras
Ni lámparas.

Silencio.

Palpando el alma del frío
reconozco mi invierno antártico

Un cigarro me acompaña
en este ocaso de infierno.

yo...
deambulando en los espejos de la lluvia.

9.25.2007

Todo

Estos, unos versos que sinceramente en lo personal, me fascinan.
Hoy los comparto con ustedes.


Alguna vez te entregué todo.
Toda la inocencia de mi mirar,
la ternura toda de mi tosco canto,
mis versos mejor guardados.
Todo...

8.23.2007

Amarte.-


Ya no quiero hablar,
no hace falta mendigar palabras
al viento, ni a la noche.
Este silencio compartido lo dice todo.
Juntos hemos construido un lenguaje.

En aquel primer beso,
nos dijimos tantas cosas.
Hoy, como ayer, te sigo amando.

Tómame, bébeme, exprime mi alma!!

Amor...
En ti
he tallado los versos más dulces.

8.07.2007

Paisaje

PAISAJE

El sol fue a embriagarse
con sus matones camaradas
en una cantina
de taciturnas remembranzas.

(Su reloj olvidó
en alguna estación
de trenes moribundos)

Aquella placita donde
te disparé la primera palabra
hoy, de ternura infecunda está.

(Ambos odiamos
el aullido de un diálogo cínico)

Somos aserrín molido.
Lo sé.

¿Por qué habría de avergonzarme
en confesar que
este paisaje de niebla
no lo cura el olvido?