Algunos versos, no debieron ser paridos...

11.21.2006

Hermandad hasta la muerte

HERMANDAD HASTA LA MUERTE
*
Repito nuevamente tu nombre,
DANIELA
en este morral de silencio
donde solo habitas tu.
Aquel en el cual me has permitido ingresar.
TE AMO.
*
¡Oh, hermana!
¡Te amo!
Celeste suspiro,
no olvides el canto de huentrumanke.
Si, el canto nocturno
en donde la diadema de tu alma
es esencia, fragancia, roce de canelo.
Porque eres mi hermana Venus.
*
Si, eres mi diosa amiga.

*
Un pequeño temblor gira en torno a mi
cuando te acercas.
Te amo, hermana.
Hoy y siempre. Contigo
Cielo, infierno. DANIELA
Si mi existencia se ha de reducir al absurdo
por estar unido a ti,
en la dimensión de los pantanos.
Moriré, por ti, amor.
Danielita, camelia mía.
Tu recuerdo es mi diamante,
y recuerda::
*
Este es mi hombro,
la hamaca de Huentrumanke Aucalefu.
Soy hombre cóndor,
y este beso lo he hecho llegar,
a ti, a través del vuelo sincero que nos une.
Hermana, aquí está mi silencio caudaloso,
mis manos de río rebelde.
Cógelas, cuando quieras.
Porque soy tu hermano.
Y vives en mí,
aunque quemes
y tu sombra sea una daga
asesina, aún así,
te amo.

1 comentario:

Luis Martínez Riquelme dijo...

Hermanita daniela. Estos son los escritos que me sorprenden, por su fluidez, por haberlos escrito en un minuto "loco", esos que llegan y te nublan la cabeza y en ese instante eres tu, eres sentimiento, eres inocencia y vuelves a la pureza de un bebé.

TE QUIERO MUCHO DANIELA.