Nostalgia
Yaces, en el mar del lenguaje mudo,
el verso se mofa de mis raìces
y tala los aromos
alguna vez plantados
por nuestros àngeles guardianes.
El desierto de tu bosque
es una cantimplora rota.
No te culpo.
Nunca hubo tiempo
para contemplar la ruta del viento
y reírnos con los chistes
que las nubes contaban.
No te culpo si nunca supe tu nombre.
Seré realista y dejaré que el verso me azote
con este último cigarro compartido
entre besos de fantasía
y respiro verdadero.


1 comentario:
Viajar por la era de la niebla ha sido mi martirio estos últimos días.
Una sensación de mierda es la que me atornmenta a veces y siento que mi canelo supuestamente florecido, se derrumba.
En fin, esos son los matices de la vida y no seeee...Creo que el ser demasiado sensible es un peso estúpido, pero me cuesta creer aceptar mi debilidad, mejor dicho, mi condición de humano frágil.
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